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| SIUFI: CUESTIÓN DE TRIPA...Y COJONES |
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SAN SALVADOR DE JUJUY, 17 de marzo.-(ServiPren).- No me gusta lo que veo en Jujuy, por estos días. Es un cuadro que me recuerda a aquellos tiempos, aquellos años en que la nave institucional de la Provincia, surcaba por mares embravecidos, mientras buena parte de la dirigencia política literalmente se metía debajo de la cama, y junto a esa dirigencia, algunos opinadores igualmente flojos de vientre, ante una realidad que pulverizaba su fantasías de un Jujuy "perfecto" y "normal" En mi anterior Nota A Libro Abierto sobre la negación del Derecho a la Educación a la Niñez y Juventud Jujeñas, reflejada en hechos que son de dominio público, criticaba por igual con razón y pasión, a funcionarios y sindicalistas, incapaces de superar un conflicto que perjudica a todos los estamentos sociales de la provincia, y con mayor crudeza aún, a miles de hogares de menos ingresos. Y en ese contexto, hacía referencia a cierto sector de la prensa, "naturalmente" funcional a los intereses políticos y de los otros, de los omnipotentes de turno. Nada dije sobre un comentario "periodístico" perpetrado impúdicamente en un programa que se emite "sin límites", por el canal "oficial" de televisión por circuito abierto. Quise darle a ese comentario "periodístico", la respuesta que se merece. Tiene razón, su creador: es un programa sin límites. Sin límites para cualquier barbaridad imaginable, con una línea demarcatoria trazada por un rubio fariseo para quien los jujeños no somos otra cosa que gusanos fáciles de aplastar, o discapacitados mentales impedidos de todo discernimiento. Nunca, o casi nunca, pierdo mi tiempo viendo ese adefesio televisivo sin límites, por una simple cuestión de salud. Me repugna y enferma ese "estilo" que puede ser cualquier cosa, menos periodístico, muy propio de los sicarios del poder. De todos modos, ayer, sentí curiosidad por saber qué "opinaba" su "conductor", sobre la situación gremial imperante en la provincia. Como siempre, le endilgó la culpa a "a los otros". Sentí cómo se me revolvían las tripas, de bronca.. No era otro de sus habituales, rutinarios despropósitos, sino otra demostración de una "cultura" falsaria orientada a torcer en determinada dirección, la opinión pública. De pronto, escucho al hombre "de la tele", formular pública acusación y "denuncia" contra el Periodista Pedro Raúl Noro, señalándolo como presunto instigador y partícipe de una campaña en su contra, y aún en contra de sus hijos. Dijo esto, al márgen de acusarlo de otros supuestos actos de vandalismo, para cerrar finalmente esa cuestión, manifestando sentir miedo, "por lo que les pudiera ocurrir" a él y su familia. Exabruptos disparados en el contexto de su implacable y sistemático ataque por encargo contra las organizaciones sociales, y contra una de ellas, en particular: la Tupac Amaru.. Le habrán "sugerido" que es "conveniente" "victimizarse", para crear así un clima de terror o temor, entre la comunidad, azuzándola vil y sutilmente con el fantasma del caso Zambrano, que como se sabe, a toda costa su patrón presiona para presentarlo como un crimen político. "Tenés que hacerles creer a la gente que vos tenés miedo de terminar como otro Zambrano", le habrían dicho, quizá. Con Pedro Raúl Noro, a lo largo de nuestra trayectoria profesional, hemos tenido coincidencias y discrepancias, algunas de ellas muy duras, las que, sin embargo, no han logrado jamás, desdibujar su condición de hombre de buena entraña y acendrado sostenedor de sus principios, a punto tal que en épocas del terrorismo de Estado, se vió obligado a buscar en el exilio un resguardo para su propia vida. ¿Dónde estaba y qué hacía por aquellos tiempos, Siufi? De modo que sindicarlo como instigador y partícipe de campaña de violencia, se me ocurre una obscenidad sin retorno, o un planteo propio de una mentalidad retorcida y dañina sin remedio. Eso: ponzoña de reptil. No hay margen alguno para suponer otra cosa. Noro nunca fue hombre de doble discurso ni de doble vida. No tiene perfil ni identidad como "cuentista". Con él, hablamos el mismo idioma, aunque con algunos matices. Somos Periodistas. Nos hemos formado de raíz. Pensamos, hablamos y escribimos, como Periodistas, nutriéndonos en la fuente filosófica y profundamente humanística de nuestra amada y muchas veces ingrata Profesión. Lo digo sin vueltas: tengo filiada con absoluta e íntima convicción, la personalidad de Pedro Raúl Noro y de Alberto Siufi. Del primero ya dije lo que pienso y siento. Del segundo debo decir que lo tengo como un sicario del poder, y un torpedo humano bajo control absoluto de Guillermo Jenefes. Para los Periodistas en serio, el Periodismo es Servicio. Para Siufi, desde su mentalidad y formación como contador, el Periodismo es simple cuestión de números. Y así actúa. En su balance, los números son de color azul intenso. Hoy, es un empresario "multimedios": gráfico, radial y televisivo, y en este último caso, desde un programa donde además, se estaría permitiendo "algunos negocitos" por su cuenta, a escondidas o a sabiendas de su patrón, usando el canal de televisión, recaudando decenas de miles de pesos mensuales. Las loas o las "críticas", tendrían un "cuadro tarifario" determinado, adicional a la generosa facturación por publicidad oficial directa, o a través de su esposa y algún testaferro. Hubo un tiempo en que había en Jujuy un pistolero de la prensa, "entrañable" defensor de los "humanos derechos", en épocas de gobierno de facto, y en tiempos de democracia, tomando a un partido político ya extinguido, como guarida. Su nombre, hoy, no interesa. Pero el comentario, viene al caso. Siufi estaría teniendo la "tripa" suficiente para "diplomarse" como tal, aunque todavía le estaría faltando "preparación", para "instalarse" por cuenta propia. Poco le estaría restando, de todas maneras. Por ahora, se conforma con su simple condición de sicario. Le va muy bien, por cierto. Bajo el "paraguas" del fariseo, se siente intocable. Palabras finales: Siufi, ¿tendría "tripa", suficiente para invitar en su programa televisivo, simultáneamente a un par de víctimas de la siniestra trituradora judicial del Banco de la Provincia y al abogado Guillermo Jenefes para "entretenerse" recordando "cosas del pasado?" ¿O quizá tendría "tripa" para invitar a Milagro Sala, y hablar de lo que hizo, hace y hará, bien o mal, desde la Tupac Amaru? No me lo imagino. Como tampoco me imagino verlo en ese recinto televisivo, a Pedro Raúl Noro. En todo caso, si ello fuera posible, sería un encuentro entre un contador-opinador, y un Periodista. Ahí, si me ubicaría frente al televisor, para divertirme en grande. Pero todo, al fin y al cabo, todo es cuestión de "tripa"...y cojones. La "pelela" es sólo para bebés, o para adultos incontinentes.- (ServiPren) |



Por Alfredo Guilarte 

